Para hacer tiempo antes de acercarme a ver Häxan, ese documental arcano sobre brujos y otras tropelías ocultas que recomiendo incluso antes de haberlo visto, procedo a transcribir algunas de las perlas que nos dejó John Steinbeck, autor del que no he leído ni una sóla línea de ficción, pero que ya tardo en hacerlo, a juzgar por esta serie de…, de perlas, eso es:

- “Es normal que desde el momento en que se escribe para publicar uno se envare de la misma manera que cuando le van a sacar una foto. La mejor manera de vencer esto es escribirlo a alguien, como lo hago yo. Escribirlo como una carta dirigida a una persona. Esto suprime el terror difuso de dirigirse a un auditorio amplio y sin rostro y, también, se verá que da un sentimiento de libertad y una falta de autoconciencia.”

- “Escribe diariamente y tan rápido como te sea posible, echando todo al papel. No corrijas o reescribas hasta que hayas escrito todo el libro. Las correciones hechas durante el proceso de creación son, por lo general, excusas para no seguir adelante. Además, influyen en el flujo y el ritmo, que sólo pueden ser fruto de una especie de asociación inconsciente con el tema.”

- “Si escribes diálogos, repítelos en voz alta a medida que los vayas escribiendo. Sólo entonces obtendrás el sonido del diálogo.”

- “Hoy es un día ocioso. Los días parecen alternarse; saco mucho provecho a un día de trabajo y al día siguiente, engreído por el triunfo, pierdo el tiempo.”

- “En el tercer dedo de mi mano derecha tengo un gran callo que me ha salido por utilizar el lápiz durante tantas horas diarias.”

- “Un cuento debe, para ser efectivo, traspasar algo del escritor al lector y el poder de su oferta es la medida de su excelencia. Fuera de esta, no hay más reglas.”

- “El callo de mi dedo está bastante irritado hoy. Quizá deba limarlo; se está haciendo demasiado grande.”

- “El oficio o el arte de escribir es el torpe intento de encontrar símbolos para lo inexpresable. En la soledad absoluta, un escritor intenta explicar lo inexplicable.”

- “En el mejor de los casos, la literatura es una actividad tonta. Hay cierto ridículo en escribir un cuadro de la vida. Y aumentando la broma: uno tiene que retirarse de la vida durante un tiempo para escribir ese cuadro. Y tercero, uno debe distorsionar su propia manera de vivir a fin de despertar en sí, de alguna manera, lo normal de otras vidas. Una vez recorrido todo este absurdo, lo que emerge de él quizá sólo sea el más pálido de los reflejos. ¡Es una cuestión jodida!”

- “La gente inteligente vive a un mismo nivel todo lo posible: trata de ser buena, no se preocupa de no serlo, mantiene opiniones cómodas y confortantes y se deshace de las que no lo son. Y al final de sus días esta gente muere sin el sufrimiento lacrimoso del fracaso, puesto que no habiando intentado nada no han fracasado. Esta gente es mucho más inteligente que los imbéciles que se hacen pedazos por causas absurdas.”

- “(Tener un escritor en la familia) es una noticia triste, pero no creo que puedas hacer nada para remediarlo. Puedo recordar el horror que invadió a mis padres cuando se dieron cuenta de manera contundente de lo que pasaba conmigo. Lo que tienes -y tienen ellos- que esperar es que la vida se vuelva intolerable a causa de un hijo cruel, pendenciero, obstinado, caprichoso, peleón, irrazonable, nervioso, fugaz e irresponsable. Recibirás de él poca consideración, ninguna lealtad y una atención desesperadamente reducida. De hecho, querrás matarlo. (…)Vuestra función de padres consistirá, de ahora en adelante, en sacarle de la cárcel, alimentarle cuando esté a punto de morir de inanición, observarle desesperados mientras él parece irracional; y la recompensa por todo esto resultará ser ignorados en el mejor de los casos. (…) No pretendáis comprenderle, pues él mismo no se comprende. Por el amor de Dios, no le juzguéis con las reglas ordinarias de virtud, vicio o fracaso. (…) Si pensáis matarlo, más os vale hacerlo rápidamente o será demasiado tarde.”

Pues esto es todo, amigos. O casi todo, porque como se puede deducir por el título del post, mi idea es que The Writer Talks. We Listen se convierta en una gloriosa serie de sesudas reflexiones de juntaletras de ayer y de hoy. Además, así eludo hablar de mis cosas, que, como la mayoría de las cosas de la gente, no tienen ningún interés.

3 Comentarios

  1. Muy interesante todo esto. Apenas conozco a Steinbeck (lo que se es que es una de las respuestas fijas del trivial…si preguntan “¿quien escribio…? la respuesta yiene el 95% de posibilidades de ser él).
    En cuanto a los textos, me gusta el de no corregir, el de llenar papel y papel y no detener el proceso creativo. En la arquitectura yo soy de los que piensa asi…dibuja, dibuja y dibuja. No pares, llena cienstos de hojas de tu bloc, pero la goma te la metes en el culo, que alli siempre estará mejor. Ya tendrás tiempo de desechar y hacer cirba de todas las pinturajas que no valgan para nada.
    De todo esto, solo espero que tus padres no sufran lo que los padres de Steinbeck, que son mu “wena gente” ome. Desde aqui un saludo pa ellos…
    y tu hale, a escribir, a escribir!!

  2. Si es que el Steinbeck este es un llorón. La cárcel no es para tanto, al fin y al cabo.

  3. Gracias por esa selección de textos que ofreces, tío! Es bonito ver cómo las pamplinas que se piensan en la intimidad, llega uno importante, las dice en voz alta, y las certifica.

    Sobre todo, me quedo con el consejo de escribir para alguien en concreto en vez de para una audiencia anónima… ojalá sea ése el camino para la libertad en esto.

    Saludos!


Escribe un comentario

*
*