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Monthly Archives: abril 2008

Por fin se fueron los albañiles y ahora, a la hora del té, salgo al pasillo y paso un rato con las palomas, a ver caer el sol con ellas. Porque gracias a pichón ahora las respeto y las transijo, y si quieren cagar que se caguen, o es que vosotros no os cagáis de vez en cuando, hombre ya. Ángeles del aire, eso es lo que son.

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Ayer, a eso de las ocho, pausé el Superunknown entre Let me drown y My wave. Luego se me olvidó que lo estaba escuchando. Hoy, ahora mismo, lo he reanudado. Y suena mejor, por dos razones: la primera, porque los de renta se rascan el bolsillo, ya era hora. La segunda, porque ahí abajo, más allá de la fuente, van a comenzar los problemas y las soluciones de María, la protagonista del guión que voy a escribir ahora. YA.

"Llevo años pensando en tirarme al ruedo de los cigarrillos liados. Nunca
fumé, pero es una idea atractiva. Toda esa ceremonia de preparar el
papel, posarle el tabaco y chuparlo cuidadosamente me parece una forma
muy conveniente de ver pasar la vida. Y favorece la sinapsis, dicen."

Yo, hace un par de horas, contándoselo por mail a un amigo. Creo que esa idea, la irresistible estética del cigarrillo, me viene de esta memorable secuencia de Smoke escrita por Paul Auster, en la que se habla, maravillosamente, del peso del humo. Ahí va:

David es amigo de una vaca,

la lleva de paseo, a insólitos parajes,

y, a veces, a fiestas fin de rodaje.

Si estáis viendo este formato ahora mismo es porque la carita que os sonríe a la derecha de la pantalla me ha conquistado. No hay más razones.

Mi enhorabuena para Jorge Vallejo, un tipo que en estos momentos debe estar vuelto del revés y con la caja torácica descoyuntada de la risa.

jeantwenge.jpg

Leo que esta señorita de tímida sonrisa nos ha catalogado como generación YO. Ha publicado un libro tachándonos de ser la generación más egoísta, segura de sí misma, enérgica y, atención, más miserable de todos los tiempos. Toma ya. Lo achaca a las nuevas tecnologías, al crash boom bang de los blogs y a los IPOD. Lo achaca al individualismo, que es justo lo mismo que nos contaba la chalada de Ayn Rand hace más de 60 años en su librito sobre un arquitecto que utiliza técnicas dignas de Bin Laden para conseguir sus propósitos. YO, la verdad, no he visto mucho cambio en estos casi 27 años que llevo por aquí. Más o menos somos los mismos de siempre, tengamos nick o no tengamos. Y al final siempre se crean comunidades, aunque sean de las de cada uno en su casa. El caso es comunicarse, que es lo que YO estoy haciendo ahora mismo, aquí, en mi casa, con mi té.